Menos de un tercio de los ciudadanos aprueba el trabajo de los
Diputados Federales y Senadores, cifras que contrastan notablemente con
la aprobación del Presidente Felipe Calderón (58%).
Más de la mitad percibe que los legisladores no representan sus
intereses. Menos del 13% sabe el nombre de su Diputado Federal, y sólo
34% identifica correctamenete el partido al que pertenece.