Matrimonio entre personas del mismo sexo
Gustavo Gil
A raíz de la agenda en temas sociales impulsada por la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se ha abierto un debate hasta ahora
desconocido en la conversación pública del país. Gobierno Federal –a través de
la PGR- y Estados de la Federación –Guanajuato, Morelos, Sonora, Tlaxcala entre
otros- interpusieron controversias constitucionales contra los matrimonios
entre parejas del mismo sexo y la posibilidad de que éstos adopten hijos. Las
interpuestas por los estados, a la postre fueron rechazadas por la Suprema
Corte de Justicia. La Iglesia también reprobó la reciente legislación y a
través de la Conferencia del Episcopado Mexicano ha mantenido una disputa
ríspida conel Gobierno del Distrito
Federal y su titular.
¿Cuál es el estado de la opinión pública respecto a estos
temas? La mitad de los mexicanos están en contra de que la ley permita el
matrimonio entre dos personas del mismo sexo; sólo 18% dice estar a favor. Sin
embargo, a la pregunta: “¿Cree usted que prohibir el matrimonio entre personas
del mismo sexo es un acto de discriminación?”, 40% de los encuestados respondió
afirmativamente y sólo uno de cuatro considera que no se trata de un acto de
discriminación.
Intuitivamente, esperaríamos que aquellas personas que están
en contra de que la ley permita el matrimonio entre personas del mismo sexo
estén en desacuerdo con la afirmación “Prohibir el matrimonio entre personas
del mismo sexo es un acto de discriminación”. Sin embargo, esto sólo ocurre 40%
de las veces. Los resultados muestran que uno de cada tres de los mexicanos que
dicen estar en contra de que la ley permita las uniones entre parejas del mismo
sexo, también cree que prohibirlo es un acto de discriminación.
Así pues,
existen contradicciones entre buena parte de los que reprueban a este tipo de
matrimonios, lo cual deja interrogantes sobre su posición real respecto a este
tema.
Otra dimensión relevante es el estado de la opinión pública
en el Distrito Federal. El debate se ha llevado a nivel nacional, pero la
legislación es estrictamente local -si bien tiene efectos de reconocimiento
legal en el resto de las entidades federativas. La encuesta muestra que el
Distrito Federal tiende a ser, de las demarcaciones políticas del país, la más
liberal en temas sociales. Entre los habitantes del Distrito federal, 43% están
a favor de que la ley permita que dos personas del mismo sexo puedan contraer
matrimonio por sólo 25% en contra. Estas cifras contrastan con la opinión
pública nacional que, como ya observamos, es de 18% a favor por 51% en contra.
En resumen, la posición de los mexicanos sobre los
matrimonios entre parejas del mismo sexo no es suficientemente clara.
Escolaridad, edad, identificación partidista y otras características
sociodemográficas son importantes en la posición de la ciudadanía en torno al
tema. Sin embargo, ser habitante del Distrito Federal es la característica más
relevante debido a que es en esta demarcación política donde aplica la ley que
permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. A diferencia del resto del
país, la mayoría de los capitalinos favorece que la ley permita que dos
personas del mismo sexo contraigan matrimonio.